Introducción a “Daniela, crónicas de una niña obesa”

La obesidad es una afección que no respeta edades, desde la infancia hasta la senectud. Ser obeso determina una gran carga física y psíquica para la persona que la sufre, y económica para la sociedad que la padece.
De todas las etapas de la vida, la infancia es especialmente peligrosa en todos los aspectos, ya que la obesidad se desarrolla en un organismo en crecimiento. El exceso de peso provoca sobrecarga osteomuscular, trastornos endocrinos y daños a menudo irreversibles en algunos órganos por las alteraciones bioquímicas que pueden acompañar al sobrepeso, como puede ser hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, hiperinsulinemia, etc.
Un niño con obesidad es un niño con un gran problema, del cual no puede desconectar en ningún momento. En casa, en el colegio, en el centro de salud y hasta en el parque no puede sentirse libre de esa carga. Lo insultan, lo apartan, lo juzgan, lo aconsejan… da la sensación de quienes le rodean hacen de todo menos ayudar a que se solucione el problema.
¿Alguien se da cuenta lo que sufre el niño obeso? ¿Qué pasa por su cabeza cuándo lo tratan así? ¿Es acaso merecedor de semejante castigo?
El diario de Daniela pretende ponernos en la piel de Jesús, un niño que quiere ayudar a su amiga Daniela con un problema de sobrepeso. La escucha, la apoya, la anima e intenta buscar una salida al problema. Una salida que cuanto más se adentra a buscarla más complicada se le hace, pero con mucho esfuerzo es capaz de desgranar poco a poco la esencia y la potencial solución del problema de Daniela.
Espero que la ayuda que presta Jesús a su amiga, y lo que le va pasando a Daniela sea útil a muchos niños y también a padres a superar y a prevenir este grave problema de la obesidad infantil, que hipoteca la salud de la próxima generación.
¡Va por vosotros, mis pequeños saltamontes!

Continuará…

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