Oscars a las mejores preguntas (Parte I)

Tras la publicación de mi libro “Vendo mi cuerpo por ser delgad@”, a principios de año, intervine en varias entrevistas tanto en televisión, radio, prensa escrita, además de alguna que otra conferencia. Tuve que responder a muchas y variadas preguntas tanto del público en general como de afamados periodistas. De todas estas preguntas he seleccionado las que me han parecido más impactantes y simpáticas y las he clasificado a modo “hollywoodense”, es decir, como si fuese la entrega de los Premios Oscar, en distintas categorías.

“And the winner is…”

Premio a la pregunta con mayor número de participaciones:

¿Engorda el pan?

En una entrevista de televisión con una duración de 7 minutos, me la preguntaron 3 veces. Comprenderéis que llegado un momento ya no sabía que contestar. No sabía si quedarme callada o preguntarle al presentador si había tenido un trauma de pequeño con el pan, porque yo ya estaba a punto de sufrirlo.

El pan provoca en nosotros sentimientos encontrados. A menudo decimos que el pan nos engorda y después tenemos el valor de decir que nos vamos a poner a dieta “con pan y agua” para perder unos kilos.

El problema del buenazo del pan son sus malas compañías y sus malos usos. Lo rellenamos a manera de bocadillos con todo tipo de alimentos, cuanto más grasos y abundantes mejor y también lo utilizamos como estropajo superabsorbente comestible que deja nuestro plato limpio y lustroso. Además, el pan es tan rico y vicioso que lo comemos a cualquier hora, sobre todo cuando nos lo ponen en los restaurantes justo antes del plato principal.

La composición del pan es mayoritariamente a base de hidratos de carbono.

100 g de pan = 300 kcal.

Una persona de media necesita 2.000 kcal/día. Si ingerimos todos los días 1 barra de pan de 250 g = 750 kcal, tendremos que reducir el aporte de otros componentes de la dieta si no queremos engordar, ya que la cuarta parte de la misma, la consumimos con la citada barra de pan.

Premio a la pregunta más insinuante:

-¿Me bajarán las tetas, si bajo de peso?

Esta pregunta me hace mucha gracia porque casi siempre me va acompañada de un achuchón de los pechos con las manos, a manera de sostén que hace que la masa de los mismos protruya por el canalillo.

La infiltración grasa afecta a la mayoría de nuestros órganos corporales, siendo la mama uno de ellos. Esta infiltración no es uniforme, no se dá por igual ni en todos los órganos de nuestra economía, ni en todas las personas, por eso es habitual que algunas mujeres refieran que bajaron 2 tallas de sujetador y otras nada, al perder peso y viceversa al engordar.

Premio a la pregunta más tímida:

-¿Puede la obesidad producir impotencia?

Por supuesto que esta pregunta me la hizo un chico con un cuerpo muy delgado. Al contestarle no pude evitar sonreir porque si llega a pesar 10 kilos más no creo que fuera capaz de hacerme la misma pregunta.

Los varones obesos tienen mayor propensión a sufrir problemas sexuales, pero generalmente suelen tener más base psicológica que hormonal, por su baja autoestima.

La obesidad puede llegar a producir impotencia en el caso de que vaya asociada a diabetes o/y hipertensión debido al daño en la microcirculación peneana.

Premio a la pregunta más chorra:

¿Puedo dar positivo en los controles de alcoholemia si estoy a dieta?

“Perdone Sr. Agente no me puede multar en este momento porque estoy adelgazando”

Los triglicéridos al hidrolizarse se desdoblan en un alcohol (glicerol) y ácidos grasos. El glicerol resultante va directamente al hígado para entrar a formar parte de la gluconeogénesis, siendo su permanencia en sangre menor de 3 segundos. Las concentraciones de glicerol por muy altas que sean, como pasa por ejemplo en el ayuno o inanición no llegan a alcanzar valores importantes ya que el hígado lo capta rápidamente y menos aún detectables con los aparatos rutinarios de medida.

Premio a pregunta más entrometida:

¿Tú también estás a dieta?

Con paciencia y buena cara siempre contesto que la dieta es un estilo de vida, no un método para adelgazar. Si estamos engordando es porque algo estamos haciendo mal y debemos corregirlo apoyándonos en directrices alimenticias saludables durante toda la vida. Tenemos que hacernos a la idea que nuestro cuerpo es un bebé, necesita la comida a sus horas, la cantidad y la composición equilibrada, sin darle períodos de sobrealimentación y otros de privaciones. El secreto está en el equilibrio.

Premio a la pregunta más atrevida:

¿Cuántos besos tengo que darle a mi novia para bajar 1 kilo de la barriga?

Me encantan este tipo de preguntas porque animan el ambiente en general, pasando a ser más distendido. La suele hacer el simpático de turno que la hace mirando de reojo a la chica que le gusta, igual que un pavito real en pleno cortejo.

1 kg de tejido adiposo = 800 g de grasa, el resto está constituido por espacio intersticial, tejido conectivo y vasos sanguíneos.

800 g de grasa x 9 kcal = 7.200 kcal.

1 beso de 1 minuto = 6 kcal.

7.200 : 6 = 1.200 minutos = 200 horas

A lo mejor este chico encuentra a una voluntaria que le ayude a perder este kilo de peso, aunque lo que no estoy segura es que lo pierda sólo de la barriga.

To be continued…

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