Décimo quinta entrega de “Daniela, crónicas de una niña obesa”

  • Dieta Disociada de Antoine:
    Sólo permite comer un tipo de alimento al día. Puede producir trastornos digestivos y ansiedad debido a que es una dieta muy desequilibrada y repetitiva. No me imagino a Daniela tomando verduras o huevos todo el día, aunque si le dejaran escoger, me imagino que tomaría pasteles un día entero y al siguiente patatas fritas.
  • Dieta macrobiótica:
    Se trata de una dieta en la que vas pasando por etapas. Las primeras etapas son muy llevaderas porque se come prácticamente de todo, pero progresivamente se  van eliminando de la dieta grupos de alimentos, llegando a la última etapa en la que se come exclusivamente cereales. Se trata de una dieta muy peligrosa porque es muy descompensada nutricionalmente y limita el consumo de agua, pudiéndose producir la muerte por deshidratación.
  • Dietas hiperproteicas:
    Este tipo de dietas son muy populares ya que puedes tomar aquellos alimentos que eliminan otras dietas (embutidos, carnes, mariscos, etc.), permitiéndose comer cantidades libres.
    Eliminan totalmente los hidratos de carbono del menú diario y ahi es donde tenemos un problema. Los hidratos de carbono constituyen  nuestro combustible ideal, si prescindimos de ellos, el cuerpo tiene que echar mano de las proteínas, un combustible de segunda categoría. El cuerpo nota el cambio igual que el Mercedes de mi padre, si se le echa en el depósito, gasoil de tractores.
    Nuestro organismo es muy sufrido y la mayoría de nuestros órganos no tienen problema para utilizar las proteínas como sustento, pero el cerebro, los glóbulos rojos y la parte interna del riñón, si. En estos casos la única opción es fabricar “los cuerpos cetónicos”, fruto del quemado de las grasas en ausencia de hidratos de carbono. El cerebro y los otros órganos azúcares dependientes se resignan y empiezan a utilizar los cuerpos cetónicos como aporte de energía, pero notan el cambio en la calidad del combustible, reflejándose en enlentecimiento mental y dolores de cabeza.
    Aparte de estos efectos secundarios, el consumo a largo plazo de estas dietas puede dar lugar a estreñimiento y carencias vitamínicas que se reflejan en uñas débiles, caída de pelo y el aliento tiene un fuerte olor a manzana, típico de los cuerpos cetónicos.
  • Dieta Humplik:
    Nada de pasar hambre hay que empacharse todos los días con mucha cantidad de comida. Se debe tomar diariamente más de 6.000 kcal ya que así, según el autor, nuestras necesidades están cubiertas y el cuerpo no necesita ahorrar calorías en forma de grasa. Me imagino que si esta dieta adelgaza y no se acumula el excedente de comida en forma de grasas, tienes que estar comiendo y cagando todo el día, igual que los bebés de juguete que tiene Daniela, comían  y al rato aparecía toda en el pañal.
  • Dieta del grupo sanguíneo:
    El creador de esta dieta el Dr. D´Adamo defiende que los grupos sanguíneos humanos aparecieron en diferentes momentos de la evolución del ser humano y en cada momento evolutivo la alimentación era distinta. Según esto, nuestra comida diaria va contra natura porque deberíamos consumir mayoritariamente los alimentos que determina nuestro grupo sanguíneo.
    No tiene base científica y con esta dieta Daniela lo pasaría muy mal, ya que su grupo sanguíneo es el A (sus ancestros eran mayoritariamente agricultores) y no podría consumir ni carne ni lácteos, lo que más le gusta.
  • Dieta de los colores:
    Tiene su origen, según el autor, en la numerología metafísica que viene a decir que cada día vibramos con un color distinto, teniendo que hacer coincidir el color de los alimentos con el del día correspondiente.
    El día que Daniela vibre en verde, sólo puede comer verduras de hoja verde, el día violeta sólo berenjenas, remolacha y lombarda; el día rosa, salmón, cigalas y jamón cocido.
    – Y me pregunto yo ¿el día que vibre negro tendrá que comer trufa, caviar y carbón de los Reyes Magos?

Además de estas dietas, encontré muchas otras, la mayoría parecen fruto de personas con mucha imaginación pero sin conocimiento alguno de como funciona el cuerpo humano, como es el caso de la Cronodieta que viene a decir que un alimento engorda dependiendo de la hora del día en que lo tomas o la Dieta Cruda en la que no se puede cocinar nada.
Lo pasé muy bien buscando dietas para Daniela pero no veo como le pueden ayudar, ya que en el caso de que baje de peso, ¿Tiene que estar toda su vida comiendo de esa forma?
Realmente parece más inteligente lo que decía Hipócrates en el siglo V a.C:
“Si pudiéramos darle a cada individuo la cantidad correcta de alimentos y ejercicio, no muy poco ni demasiado, habríamos encontrado el camino más seguro hacia la salud”.

Continuará…

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