Brutus y el dopaje

¿Se acuerdan de la serie de dibujos animados “Popeye el marino”?
No recordarán a lo mejor muchos detalles pero seguro que no se olvidaron del poder que le daban las espinacas a Popeye para enfrentarse a su rival Brutus.
De lo que nunca nos enteramos, era de lo que tomaba Brutus para tener ese cuerpazo, porque dejando a un lado, su desagradable carácter y mala leche, su físico era mucho más poderoso que el de Popeye.
¿Qué haría Brutus para estar así? Era más alto y musculado que su contrincante e incluso parecía más joven.

Brutus

Autora: Eva

Mirándolo detenidamente, ¿este chico no se doparía con hormona de crecimiento?

Me dirán ustedes:- ¡Anda ya! Si se dopara con hormona de crecimiento sería más fuerte que Popeye y por muchas latas de espinacas que comiera este, no habría mucho que hacer ante la enorme musculatura de Brutus.
Como el tema parece que promete, vamos a profundizar un poco más en él:
La hormona de crecimiento o GH, es una molécula pequeña con 191 aminoácidos dispuestos en una sola cadena. Aumenta la síntesis de proteínas corporales y estimula el crecimiento y la división celular.
La GH (a partir de ahora la vamos a nombrar por su acrónimo), a simple vista, es un agente dopante ideal porque moviliza y promueve el quemado de las grasas, aumenta la masa muscular y retrasa los síntomas de envejecimiento.
Un Brutus del siglo XXI conseguiría la hormona de crecimiento de forma relativamente fácil gracias a Internet, pero no todo lo que venden en la red como tal, es hormona de crecimiento.
La mayoría de los sitios web ofertan estimuladores de la GH que no son más que una parte o el total de los 191 aminoácidos que componen la molécula íntegra de la hormona. Esta práctica es totalmente absurda porque los aminoácidos que ingerimos en la alimentación van a reponer y reparar todas aquellas estructuras proteicas que lo necesiten. No por tomar, por ejemplo, los aminoácidos que componen la insulina va a fabricar más insulina un diabético o cualquier persona en general.
Lo más paradójico es que llega a tanto la ignorancia o la picardía, según el caso, que ofertan todos los aminoácidos que componen la GH en un orden idéntico a la distribución de los mismos en la molécula original, para que el cuerpo sepa cómo tiene que ordenar esos aminoácidos para componer la hormona, es decir, el organismo es medio tonto y tenemos que explicarle el orden y la distribución de los componentes para fabricar la GH. ¡Inaudito! ¡Sólo falta que tengamos que tragarnos las instrucciones!
Sin embargo, no solo encontramos comercializados productos estimuladores de GH sino también la hormona activa en presentaciones de viales para aplicación subcutánea o intramuscular.
Al empezar a inyectarte la GH, ya que por vía oral no se absorbe (mira tú por donde, también la venden en pastillas) se empiezan a notar unos síntomas espectaculares para quien desea tornear, embellecer y rejuvenecer su cuerpo.
Esta hormona con estas propiedades maravillosas la producimos todos los días de nuestra vida en la glándula hipófisis de nuestro cerebro. La segregamos de forma intermitente cada 3-4 horas, alcanzando su máximo en la adolescencia para ir decreciendo en un 14%  cada 10 años que vamos sumando a nuestro calendario, es decir, conforme nos hacemos viejos van disminuyendo de forma gradual las concentraciones sanguíneas de GH.
Cuando somos jóvenes, la GH es la principal responsable de nuestro crecimiento longitudinal. Un exceso de GH en esta etapa da lugar a gigantismo, pero si la elevación de esta hormona se produce a partir del cierre del cartílago metafisario (momento en que se detiene el crecimiento) bien sea por enfermedades, tumores o dopaje, la clínica es muy distinta.

GH
La GH tiene la capacidad de estimular la división celular en distintos órganos como puede ser el hígado, riñón, corazón, huesos, tejido muscular y otros.
Lástima que no estimule el crecimiento cerebral ¡Con la necesidad que tienen algun@s!
Los efectos adversos al inyectarse la hormona de forma esporádica no se hacen notar de forma manifiesta, pero su consumo a largo plazo tiene consecuencias nefastas. El cuerpo progresivamente va convirtiéndose en un monstruo:

  • La nariz se multiplica por dos.
  • Los bordes óseos situados encima de los ojos sobresalen como alerones, debido al crecimiento del cráneo.
  • La lengua se torna voluminosa y tiene problemas de espacio dentro de la boca.
  • El maxilar inferior también crece dando lugar a un perfil simiesco, separándose todos los dientes.
  • Las arrugas y los pliegues faciales se hacen más profundos y marcados.
  • El vello corporal se hace más fuerte y tosco.
  • Las manos y los pies sufren agigantamiento, dando la sensación de enormes palas sudorosas, grasientas y malolientes (por incremento del tamaño de las glándulas sudoríparas y sebáceas).
  • El hígado, corazón, riñones e intestinos amplían su volumen.
  • Las vértebras crecen de forma irregular dando lugar a joroba o cifosis dorsal.
  • Las articulaciones se engrosan perdiendo movilidad y produciendo dolores intensos al comprimir las raíces nerviosas.
  • El tiroides y la próstata se hinchan dando lugar a hipotiroidismo y problemas urinarios, respectivamente.
  • Los músculos se inflaman y retienen agua.

A nivel metabólico, el exceso de GH produce diabetes porque aumenta la producción de glucosa por el hígado y disminuye su utilización por las células e hipotiroidismo por que aunque el tiroides crezca de tamaño se hace menos eficiente.
Aparte de estos síntomas, otros como la retención de líquidos y la ginecomastia (crecimiento de las mamas) componen el cuadro de la enfermedad llamada “acromegalia” producida por el exceso de GH.
Nuestro sistema hormonal interviene en la regulación de todas las funciones del organismo en un sutil y preciso equilibrio dinámico que mantiene todos los sistemas corporales en perfecta coordinación. Una alteración externa o interna del mismo puede dar lugar a una serie de respuestas en cascada que pueden llegar a ser catastróficas para nuestro organismo.
Lo paradójico es que en las páginas visitadas no se nombra o no le dan importancia a estos efectos indeseables y algunas de ellas ofrecen la posibilidad de tomar algún producto a base de hierbas o medicamentos que anulan el efecto negativo producido por el uso inadecuado de GH.
Para que puedan ver con claridad hasta que punto llega la osadía de los vendedores de estas sustancias a granel, voy a describir lo que ellos mismos recomiendan para encubrir los daños por mal uso de la hormona del crecimiento:

  • La GH produce hiperglucemia, es decir, subida de la glucosa sanguínea.
    • No pasa nada, usamos insulina o un antidiabético oral.
  • La GH nos produce hipotiroidismo.
    • Una fórmula muy sencilla, tomamos hormona tiroidea y ya está.
  • La GH produce ginecomastia (crecimiento de la glándula mamaria).
    • No hay problema, utilizamos el tamoxifeno, un antiestrógeno indicado para el cáncer de mama que en este caso viene genial.
  • La GH nos hizo crecer la próstata, disminuyó nuestro deseo sexual y tenemos dificultades para orinar.
    • Pues nada, a tomar Finasteride o Serenoa Repens indicados para el tratamiento de la hipertrofia prostática benigna.
  • La GH incrementó la masa muscular, pero, sin aumento concomitante e incluso descenso de la fuerza muscular.
    • Lo tenemos muy fácil, ya puestos, tomamos un anabolizante esteroideo como la testosterona.

¿Asusta, verdad? Es como poner calderos a las goteras de nuestra casa y no cortar de raíz la entrada de agua. Si es que a veces somos así de torpones, con tal de tener una fachada impecable, ¿qué más nos da la estructura, sobre todo cuando somos jóvenes?
Por eso querido Brutus, te voy a contar un secreto:
“A la mayoría de las mujeres nos gustan más los hombres con unas neuronas bien desarrolladas.”

Mª Jesús

Esta entrada es la segunda participación de Vendo mi cuerpo por ser delgad@ en la XXI Edición del Carnaval de Química que en esta ocasión organiza Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión y la segunda aportación al XX Edición del Carnaval de Biología que en esta ocasión organiza Forestalia.

Anuncios

3 pensamientos en “Brutus y el dopaje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s