Fórmula 1 en “Le Sex”

Señoras y señores, desde este fantástico “Espermatódromo de Le Sex”, les vamos a retransmitir la prueba reina de la temporada, la carrera de espermatozoides por conseguir la deseada fecundación. La situación hormonal es de lo más propicia y el trofeo ya está esperando al vencedor en la trompa de Falopio.

La carrera está muy concurrida, cientos de miles de microscópicos espermatozoides flotando en 4 ml de líquido ya están preparados. Todos ellos van cargados de combustible con sus depósitos de fructosa y ácido cítrico al máximo nivel, además de llevar consigo prostaglandinas y fibrinógeno.

Mientras calientan motores les vamos a poner un poco en antecedentes.

Llevamos muchas carreras de prueba usando anticonceptivos y hoy es la primera competición con óvulo real. Las condiciones externas y el estado hormonal de la pista están en óptimas condiciones. Los pilotos se juegan mucho en este circuito ya que el ganador recibirá el trofeo más codiciado: “Transmitir sus genes a la posteridad”.

¡Faltan 10 minutos! Estamos todavía en los prolegómenos del acto sexual y para hacer la espera más llevadera, hagamos un poco de historia.

Las carreras de espermatozoides, años atrás, eran muy complicadas por el mal estado del espermatódromo. Tenemos datos de que hace 4.000 años en el Antiguo Egipto, los papiros de Kahun recomendaban el uso de un supositorio vaginal compuesto de heces de cocodrilo mezcladas con espigas de acacia y carbonato cálcico que se introducía en el canal vaginal para dificultar la llegada a la meta. Esta situación generaba un auténtico caos, ya que los pilotos quedaban atrapados en el trayecto, impidiendo su acceso al óvulo.

Las dificultades en aquellos tiempos se compensaban con fuerza, número y rapidez de los gametos masculinos, calidad en merma en estos últimos años. Hoy en día, el uso permitido de sustancias dopantes como sildenafilo, yohimbina y cantaridina aumentan la emoción y la excitación de la carrera.

El proceso de fabricación de un espermatozoide es arduo y delicado. Intervienen una serie de hormonas en los hangares de los testículos: Testosterona, hormonas luteinizante y foliculoestimulante, hormona de crecimiento y como no, una ligera pincelada femenina de la mano de los estrógenos para darle belleza y un toque sexy al resultado final.

La producción de espermatozoides está muy optimizada, llegándose a fabricar unos 400 millones al día o incluso más, pudiéndose almacenar en buenas condiciones climáticas más de un mes.

La estructura de los espermatozoides es muy aerodinámica con una gran y poderosa cola donde están situados sus motores, constituidos por series de mitocondrias que le suministran energía en forma de ATP. Los movimientos iniciales para coger impulso son ondulantes para ir adquiriendo progresivamente un ritmo acelerado al transformarse en fuertes latigazos. La velocidad máxima que pueden llegar a alcanzar estos pequeños pilotos es de 4 mm/min.

espermatozoide

Los protagonistas de nuestra competición esperan nerviosos el pistoletazo de salida, marcado por las contracciones explosivas de los órganos genitales en el momento del orgasmo. Antes de situarse en la línea de salida, los espermatozoides tienen que recorrer 450 metros de túbulos seminíferos del aparato genital masculino.

Si damos un paseo visual por la línea de salida vemos una gran diversidad en la morfología de los pilotos.

anomalias_esperma

¡Falta muy poco damas y caballeros para que se dé inicio a esta excitante carrera! Ya se empiezan a notar las primeras sensaciones sexuales en el glande del pene que son transmitidas por el nervio pudendo, plexo sacro y médula espinal al encéfalo, el juez de carrera. A manera de información, en el caso de que no existiera una transmisión nerviosa correcta con el encéfalo, como ocurre por sección de la médula espinal, ésta pasaría a ser el juez sustituto, encargado de dar el pistoletazo de salida.

¡Se aproxima el momento de la verdad! La excitación sexual se está incrementando y el flujo de sangre en el pene va alcanzando valores máximos. La tensión se vive en el ambiente. Calor, sudor, excitación,… Son los preludios de una gran carrera.

Las contracciones rítmicas e intensas de los genitales internos comprimen el tejido eréctil del pene que aumenta su presión y … ¡Ahí van!

¡Vaya salida más espectacular! Empujones, choques y maniobras temerarias. Todo vale para conseguir ponerse en cabeza de carrera.

Varios espermatozoides acaban de quedar fuera de juego dañados en los encontronazos y otros se van quedando rezagados. El resto avanza por el circuito a gran velocidad.

espermatozoides

La carrera es muy dura, larga y peligrosa. La cabeza de los espermatozoides va reforzada con una especie de casco llamado acrosoma que contiene enzimas proteolíticas e hialuronidasa para abrirse paso y poder atravesar el óvulo si consiguen ser campeones.

El circuito de la vagina es ácido y untuoso, lo cual no es un buen terreno para los espermatozoides que prefieren un ambiente más neutro e incluso algo alcalino. El líquido prostático que los acompaña disminuye su acidez.

La pista de competición está dividida en varios tramos:

El primero es el canal vaginal con 7-8 cm de longitud con gran cantidad de pliegues y una superficie de adherencia muy rugosa. Situación que pone en jaque la destreza de los pilotos, complicándose especialmente en su punto final donde el canal forma una auténtica bóveda en la que muchos espermatozoides pierden su preciado tiempo al caer en uno de los 4 fondos de saco que se encuentran a este nivel.

Una vez fuera de la vagina, el siguiente tramo es de transición, el conducto uterino con 3 cm de longitud que da paso a una zona de la pista muy amplia y en forma de pera, conocida por cavidad uterina con 4 cm de recorrido.

La cavidad uterina es muy amplia, con 5 cm de ancho, lo que la convierte en el terreno ideal para efectuar adelantamientos antes de pasar al tramo final y más rápido, llamado Trompa de Falopio. La llaman así porque tiene forma de trompa acabada en embudo. Este tramo es el más largo y decisivo de la carrera con 10-12 cm de longitud. Comienza con una curva muy cerrada que da paso a un larga recta que acaba en la meta, donde se encuentra el preciado trofeo, el maravilloso óvulo. La línea de meta está situada justo en la zona pelúcida del óvulo.

circuito_uterino

La temperatura en la pista de carreras va en ascenso lo que estimula el metabolismo de nuestros pilotos que incrementan su velocidad desprendiéndose parcialmente del revestimiento de sus cabezas, convirtiéndose en auténticas balas celulares.

Dos pilotos van en cabeza, seguidos muy de cerca de miles de espermatozoides. Los más rezagados son paradójicamente los que tienen un aspecto más excéntrico.

La carrera es apoteósica, el ritmo es frenético. El tiempo de duración de algunas carreras no llega a superar los 5 minutos.

La competición está al rojo vivo. Los espermatozoides están cogiendo la curva cerrada de la Trompa de Falopio a toda velocidad y ya se divisa el trofeo en la meta.

El ritmo se acelera, dos espermatozoides más se incorporan al grupo de los todavía líderes de la carrera.

¡Atención! El espermatozoide que va en primer lugar ha sufrido un derrape y pierde velocidad y cada vez quedan menos milímetros de recorrido. Pasa a ocupar el 8º puesto pero en un visto no visto, se sitúa en tercera posición.

¡Qué nervios! ¡Agárrense bien a sus asientos porque la competición no puede estar más reñida!

Desde su tercer puesto intenta adelantar a sus contrincantes pero estos se lo impiden dándole coletazos sin piedad.

Los tres espermatozoides situados en cabeza luchan a muerte por llegar los primeros.

¡Atención! ¡Fíjense en lo que está pasando en el pelotón de carrera!

Un pequeño y ágil espermatozoide avanza a toda velocidad, en pocos segundos ha alcanzado a los líderes y gracias a un adelantamiento suicida se pone líder. ¡Qué emoción!

Quedan muy pocos milímetros para la meta y nuestro pequeño Fitipaldi exprime al máximo la potencia de sus mitocondrias. ¡Increíble! ¡Como un proyectil acaba de atravesar la línea de meta, ante la mirada atónita de sus contrincantes! ¡Campeooooón!

¡Menudo espectáculo, señoras y señores, una carrera que sin duda pasará a la historia!

fecundacion

Nuestro campeón ha conseguido el objetivo y está a punto de entrar junto con el óvulo en un ritmo frenético de división celular. Hoy son únicamente 2 únicas células, dentro de 2 días serán 58, pero cuando vaya pasando el tiempo y se encuentren en la 7ª semana serán nada menos que 1,3x 109 llegando a 2×1012 en el momento del nacimiento. Este es el verdadero trofeo del campeón.

 

Mª Jesús

 

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