Las marmitas tiroideas

Hoy en Moléculas para el mundo, nos encontramos en una zona mágica y espectacular de nuestro organismo que nos recuerda a la aldea de los galos, donde el druida Panoramix preparaba en su marmita, la poción milagrosa que los haría invencibles contra los romanos, con una diferencia aquí no hay “una” sino “cientos de miles de marmitas” fabricando el “fluido” que dará ritmo y vitalidad a todas las células de nuestro organismo.

Estamos en el tiroides, una glándula en forma de escudo situada en el cuello para charlar con una de las hormonas que produce, la tiroxina.

Tiroides

Presentadora: Tiroxina, eres una de las hormona más populares del organismo, ¿a qué se debe esta fama?

Tiroxina: Se debe a la gran variedad y cantidad de funciones que realizo. Soy una auténtica capataz molecular que me encargo de regular una cantidad considerable de procesos metabólicos. Me podéis ver en todo momento espabilando al personal celular para que no se duerman en los laureles, marcando un ritmo de trabajo fluido y efectivo.

Presentadora: Me imagino que el organismo respirará aliviado cuando disminuyes.

Tiroxina: Eso es lo que puede dar lugar a pensar, pero si por un momento las hormonas tiroideas deciden irse de vacaciones, notarás que todo tu cuerpo va cambiando poco a poco, de forma escalofriante y espectacular. Sientes una somnolencia exagerada, moverte supone un gran esfuerzo y notas tus músculos agarrotados, como si estuvieran oxidados. Te sientes cansado e hinchado, tus pensamientos van lentos y las palabras que pronuncias las oyes roncas y profundas como salidas de una caverna. Tu cara se redondea como si la hubieran insuflado y tus párpados los notas caídos como si pendiera de ellos un pequeño plomo. El pelo parece un estropajo, áspero, quebradizo y sin brillo. Todas las mañanas tu cepillo es testigo de su fragilidad, aunque lo que más te horroriza es ver como tus cejas pierden la cola. El frío se te hace irresistible, cada vez lo toleras menos y tus intestinos están cada vez más perezosos. Si eres chica, tus reglas se vuelven anárquicas tanto en volumen como en frecuencia y en ambos sexos el deseo sexual brilla por su ausencia.

Presentadora: Creo que nos ha quedado claro lo importante que eres para el organismo. Háblanos más sobre ti, explícanos un poco qué son y para qué sirven todas estas pequeñas y numerosas marmitas que tenemos delante.

Tiroxina: Estas marmitas como tú las denominas son los folículos tiroideos”, pequeños lagos de coloide donde tiene lugar todo el proceso de elaboración y procesamiento de nosotras, las hormonas tiroideas.

Folículos tiroideos

Las paredes de estos folículos están tapizadas por los tirocitos o células tiroideas de forma cuboidal que secretan al interior del folículo, grandes moléculas de proteínas llamadas tiroglobulinas, que son el sustrato para la formación de las nuevas hormonas tiroideas.

Presentadora: Me imagino que el proceso de síntesis de hormonas tiroideas es muy complicado.

Tiroxina: No, para sintetizar hormonas tiroideas, la receta es muy sencilla, solo necesitamos incorporar yodo a la marmita para que se acople a la tiroglobulina. Todas las células tiroideas cuentan con una bomba de yodo muy potente, que a manera de aspiradora, genera concentraciones de yodo dentro del folículo 30 veces superiores a las sanguíneas. El yodo antes de utilizarlo debe oxidarse con la ayuda de la enzima peroxidasa y una vez oxidado ya está preparado para ensamblarse a la tirosina que aunque su nombre nos confunda, no es más que uno de los aminoácidos que forman la tiroglobulina. La unión de un átomo de yodo a un residuo de tirosina forma una MIT, también llamada monoyodotirosina, si añadimos un segundo átomo de yodo formamos la DIT o diyodotirosina. Dos DIT me forman a mi, la T4 y la suma de un MIT con un DIT da lugar a mi compañera, la T3, como podéis ver es muy sencillo.

Formación hormonas

Presentadora: ¿Controla alguien tu trabajo o eres un alma libre, autónoma e independiente?

Tiroxina: Tengo nada más y nada menos que dos jefas. Una de ellas es la hormona TSH (hormona estimulante del tiroides) secretada por la hipófisis cerebral. Esta hormona actúa directamente en la tiroides, acelerando el trabajo de las marmitas o folículos tiroideos. La TSH es a su vez regulada por el hipotálamo cerebral, concretamente por la TRH (hormona liberadora de tirotropina) que estimula o inhibe su función dependiendo de las señales que recibe. Os recuerdo que el hipotálamo es uno de los mayores centros de control del organismo ya que regula la temperatura corporal, el apetito y la saciedad, la frecuencia cardíaca, los niveles de agua y minerales, el ciclo sueño-vigilia, etc. Según las señales que recibe de las distintas partes del cuerpo, el hipotálamo responde estimulando o inhibiendo a su segundona, la TSH, para que nos transmita sus mandatos. Si por el contrario, se fabrican muchas hormonas tiroideas, somos nosotras las que le damos el toque de atención a ambas jefas para que frenen sus exigencias.

Eje Hipotálamo-Hipófisis

Presentadora: ¿Qué ocurre en el tiroides cuando se desarrolla un bocio?

Tiroxina: El bocio es el aumento del tamaño del tiroides como mecanismo compensatorio a la falta de yodo. La glándula tiroidea ante la escasez de yodo aumenta hasta 20 veces su tamaño para mantener constante el ritmo de producción de hormonas tiroideas. Normalmente tenemos reservas de hormonas tiroideas en nuestras marmitas para aguantar algunas semanas sin aporte de yodo, pero si esta situación se prolonga en el tiempo, empieza a disminuir la producción de hormonas, lo que estimula la secreción de TSH. El estímulo por TSH aumenta la avidez de la glándula por el yodo e incrementa el tamaño y número de las células tiroideas, lo que da lugar a una expansión del volumen tiroideo o “bocio”. El bocio es pues, al menos en un primer momento, un mecanismo de adaptación a la falta de yodo. Si la carencia de yodo es leve, este aumento de tejido tiroideo puede ser suficiente para mantener una producción de hormonas que cubra las necesidades del organismo. Si la carencia de yodo se prolonga en el tiempo, este mecanismo compensatorio es insuficiente, disminuyendo la producción de hormonas tiroideas, entrando de esa forma en hipotiroidismo.

Virgen con bocio

Presentadora: ¿Existen otras causas, aunque sean menos frecuentes, que produzcan hipotiroidismo?

Tiroxina: La falta de yodo no es la causa más frecuente de hipotiroidismo sino que es la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmunitaria, en la que nuestro sistema de defensa del organismo anda despistado y no es capaz de reconocer a sus propias células tiroideas, a las que ataca por considerarlas elementos extraños y subversivos. Otros factores desencadenantes de hipotiroidismo son algunos medicamentos como la amiodarona (un medicamento antiarrítmico), el litio (para tratar el trastorno bipolar) y aunque os parezca increíble en algunos casos el exceso de yodo.

Presentadora: ¿Es verdad que el consumo frecuente de algunos alimentos puede producir bocio?

Tiroxina: Si, es el caso de los vegetales del género Brassica como la coliflor, brécol, repollo, nabicol y colza, que contienen glucosilatos, que ellos mismos utilizan como mecanismo de defensa. Cuando digerimos la planta, se libera la enzima mirosinasa presente en sus mismas células vegetales. Esta enzima se encarga de transformar los glucosilatos en glucosa, ácido sulfúrico y compuestos volátiles como los tiocianatos e isotiocianatos que impiden la captación de yodo por el tiroides, así como su organificación. Otros alimentos como las nueces y la soja, pueden inducir la formación de bocio por aumento de la eliminación de yodo por heces.

Presentadora: ¿Por qué se insiste tanto en que una embarazada no tenga déficit de hormona tiroidea?

Tiroxina: El tiroides es la primera glándula endocrina que aparece en escena en el embrión. Se desarrolla muy alta topográficamente, justo al lado de la lengua y sus células van descendiendo poco a poco por el conducto tirogloso (alrededor de la 3ª semana de embarazo) hasta alcanzar su lugar definitivo en el cuello más o menos a los 30 días de desarrollo embrionario. El tiroides empieza a estar operativo alrededor de la 8ª semana de gestación, esto quiere decir que durante los primeros meses de desarrollo, el nuevo ser todavía no fabrica hormonas tiroideas, por lo que depende exclusivamente del aporte materno. Esta situación es muy delicada porque el desenvolvimiento y desarrollo cerebral del bebé es altamente dependiente de mí y de mis compañeras. El tiroides de la madre intenta por todos los medios evitar que el feto presente carencias. Sus folículos tiroideos aumentan de tamaño y están muy vascularizados azuzados por los estrógenos y la hormona gonadotrofina coriónica humana (hCG) pero en algunos casos esto no es suficiente y necesita un aporte hormonal externo. Una deficiencia tiroidea en esta etapa de la vida conlleva consecuencias muy serias, ya que el bebé desarrollado en un ambiente materno con escasez de hormonas tiroideas presenta daños irreversibles como sordera, retraso mental, crisis epilépticas, etc.

Presentadora: ¿Que pasa cuando en el organismo se producen muchas hormonas tiroideas?

Tiroxina: Si mis valores en sangre están muy elevados puedo llegar a acelerar el metabolismo basal hasta un 60-100 %. Tuneo las mitocondrias, los motores celulares, para que trabajen más y produzcan más energía. Aumento la velocidad de síntesis de proteínas, estimulo los procesos mentales, acelero el corazón, elevo la frecuencia respiratoria y agilizo el ritmo de las contracciones intestinales entre otros. La causa más habitual de hipertiroidismo es la enfermedad de Graves y en este caso, otra vez las defensas corporales se equivocan. Nuestros anticuerpos despistados estimulan y hacen trabajar hasta el límite al tiroides, produciendo hormonas tiroideas en cantidades excesivas, son los llamados anticuerpos estimulantes del tiroides. Un hipertiroidismo también puede estar motivado por enfermedades como la tiroiditis o el bocio tóxico multinodular o incluso por la ingesta excesiva de hormonas tiroideas. La persona hipertiroidea habla muy rápido y se la ve presa de nerviosismo e inquietud. Tiene la piel caliente y sudorosa, con muchas dificultades para tolerar el calor. Presenta temblor y debilidad muscular, nerviosismo, alteraciones del sueño, taquicardias, hipertensión, diarrea, trastornos psíquicos y pérdida de peso aunque coma mucho. Es un auténtico infierno donde el organismo va desbocado y la persona siente que no puede más y va a explotar de un momento a otro.

Presentadora: Creo que nos ha quedado claro el importante papel que juegas en el organismo. Muchas gracias por atendernos Tiroxina y deseamos desde “Moléculas para el mundo” a todos los lectores que sus marmitas tiroideas sigan trabajando a pleno rendimiento durante muchos años.

Panoramix

Mª Jesús