Sindicatos grasos

Últimamente existe un descontento general entre el conjunto de trabajadores que integran el grupo de regulación alimentaria de nuestro organismo. Este blog se hace eco de sus protestas y les presta su espacio para hacer llegar a todo el público en general, el motivo de su disgusto, así como sus exigencias:

Equipo adipo2

¡Todas las células grasas, hormonas, péptidos y demás sustancias que intervienen en el control del apetito reivindicamos que se nos escuche!

¡Protestamos porque la comida se ha convertido en el eje de eventos, celebraciones y descargas emocionales, cuando es únicamente nuestro combustible!

¡Protestamos por la calidad de los nutrientes que recibimos, teniendo amplia disponibilidad de productos buenos y nutritivos, nuestra dieta diaria es repetitiva, hipercalórica y la mayoría de las veces descompensada nutricionalmente!

¡Protestamos porque se les hace oídos sordos a nuestras señales, especialmente a las de saciedad! Se come hasta el límite, creyendo que de esta forma, la satisfacción será mayor.

¡Protestamos porque se considera el tejido graso un mero depósito energético, feo, engorroso y pesado! ¡Es hora de reivindicar sus funciones! La grasa segrega moléculas que regulan el peso corporal, sustancias que intervienen en el sistema inmune, en el control de la función vascular e incluso en la función reproductora.

¡Protestamos porque no nos movemos! ¡Necesitamos actividad, necesitamos que nuestros músculos se contraigan y se movilicen los nutrientes!

¡Protestamos porque la evolución humana nos enseñó a economizar y sólo oímos quejas de que ahorramos demasiado!

¡Protestamos porque se intenta destruir la grasa con aparatos mecánicos o con sustancias de dudosa procedencia! ¡Si no la quieren no la produzcan!

¡Protestamos porque necesitamos agua, simplemente agua!

¡Protestamos por el ritmo frenético y estresante que dispara todos las respuestas al estrés, dando lugar a sobresaltos y adaptaciones en el organismo para intentar recuperar de nuevo el equilibrio hormonal!

¡Protestamos porque estamos hartos de dietas salvajes y de largos ayunos! ¿Es que no se dan cuenta de que nuestro incremento de peso no apareció de la noche a la mañana?

¡Protestamos porque no tenemos previsión de futuro! Tomamos medidas más sensatas, cuando caemos enfermos que cuando estamos sanos.

¡Protestamos porque se ceba a los descendientes! Es antinatural y antievolucionista provocar que los hijos vivan menos que sus padres.

Es hora de que recapaciten y tomen conciencia de que realmente tienen un problema. Les recordamos que nuestro organismo ya cuenta con células grasas o adipocitos desde el quinto mes de vida fetal llegando a ser más de cinco billones en la edad adulta. Si fuéramos tan perjudiciales, la evolución ya nos iría dejando atrás.

Mª Jesús

Pd.- Entrada con motivo del    European Obesity Day Logo.

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