Regulación del apetito

Vitrubio

Nuestro organismo es como una efervescente ciudad cargada de vida y actividad. Miles de células en armonía realizan su trabajo afanosamente para que todas las funciones corporales se lleven a cabo con presteza y efectividad.
El intercambio de información es constante a través de señales eléctricas o mensajeros químicos para que el ritmo no cese nunca, ni cuando ésta, nuestra ciudad, aparentemente duerme.
Todos los días nuestro cuerpo despierta con nuevos retos y posibilidades. Nacen diariamente muchas células, se forman conexiones cerebrales nuevas, se crean, se discuten proyectos y se toman decisiones.
Consideramos que nuestro cuerpo es perfecto pero a veces nos cuesta verlo así. No entendemos por qué de repente nos duele, sin motivo aparente, una pierna; por qué algunos recuerdos desaparecen para siempre de nuestra mente o por qué a veces somos incapaces de controlar nuestro apetito.
Probablemente a veces se habrán hecho alguna de estas preguntas: Sigue leyendo

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