Capitán metabollito

Llevo viajando varias jornadas, llegando incluso por momentos a la velocidad de la luz. Todos mis compañeros superhéroes andan siempre muy ocupados con los problemas de la humanidad: guerras, saqueos, catástrofes naturales… Pero, yo no he tenido nada que hacer hasta ahora. Mis superiores decidieron darme el puesto de capitán Metabollito con la convicción de que nunca iba ser necesario, ya que según ellos no tenía ninguna habilidad especial. Pero, paradojas de la vida, la humanidad está en peligro y sólo yo puedo salvarla. Una gran epidemia, la obesidad, está asolando la población de la Tierra y lo peor de todo es que los individuos que pueblan el planeta son conscientes del problema pero no buscan soluciones o las buscan a lo loco.

La cuestión se reduce únicamente a que no saben usar las matemáticas, y con esto no hablo de matemáticas avanzadas, sino de simples operaciones aritméticas. Concretamente sumar, restar y multiplicar. Esta limitación no es por falta de habilidades sino al contrario son seres basados en el carbono, con un disco duro con capacidad para almacenar todos los libros escritos por su especie hasta el día de hoy. El problema es la infrautilización de sus capacidades y su mal uso, destinado la mayor parte de las veces a actividades banales, la mayoría reiterativas, algunas obsesivas e incluso en algunos casos autodestructivas. Sólo un pequeño porcentaje de ellos se dedican a sacarle partido a su buen dotado hardware.

Desde que salí del cuartel general situado en la “Galaxia del Bollo de Leche” traigo el piloto automático activado mientras voy leyendo los informes de mis superiores sobre la misión que tengo encomendada: Sigue leyendo