El Colesterol se defiende

Colesterol

Mi nombre es Colesterol.
Vengo a reivindicar mis derechos y demostrar mi inocencia ante la avalancha de informaciones y noticias sobre mis supuestos efectos dañinos en la salud humana.
Me dispongo a dirigir mi defensa para así dar a conocer mis funciones en el organismo y demostrar que soy parte vital del mismo y no un tóxico como me catalogan la mayoría de las personas ignorantes en el tema. Por eso quiero dejar claro unos puntos básicos:

  1. Soy una molécula esencial para el ser humano, sin mí no estarían ahora mismo leyendo este post.
  2. No soy una grasa, ni buena ni mala. Soy un lípido esteroideo.
  3. No necesito que me ingieran con los alimentos, sus células se encargan de sintetizarme. Lo pueden ver en las personas vegetarianas que comiendo únicamente productos vegetales (solo los alimentos animales me contienen) tienen colesterol en sangre.
  4. La mayoría de las células corporales tomándome a mí como base, fabrican una serie de hormonas (que sin ellas aparte de ser estériles, estarían muertos) como la progesterona, el estradiol, la testosterona y el cortisol además de la aldosterona y la vitamina D.
  5. Formo parte de la capa córnea de su piel, sin mí todos los productos químicos que utilizan en su cocina, baño o trabajo, pasarían sin problemas a su torrente sanguíneo y no creo que le sentará nada bien a sus órganos el quitagrasas de la cocina, el tinte del pelo, la lejía o el quitaesmaltes. Además, sin mi presencia en el interior de su piel perderían mucha agua por evaporación, situación que sería muy peligrosa e incluso mortal un día de calor. Las pérdidas hídricas podrían alcanzar 5-10 litros en lugar de los 300-400 ml habituales.
  6. Soy un constituyente básico de la bilis. Las sales biliares componentes de la misma se forman a mi costa y son las encargadas de emulsionar las grasas que toman con los alimentos y favorecer así su absorción. Sigue leyendo