La Placenta: Mensajería rápida de nutrientes

El embarazo es una situación fisiológica en la que tienen lugar múltiples ajustes metabólicos con el fin de cubrir el suministro constante de nutrientes que demanda el nuevo ser en crecimiento.

Entre ambos, madre y feto se encuentra la placenta, un órgano provisional formado por tejidos embrionarios y maternos. La placenta será en todo momento la intermediaria que procesa y supervisa todas las demandas metabólicas fetales, dándoles cobertura, gracias al suministro materno de sustratos.

Este blog interceptó, gracias a sus métodos criptográficos de avanzada imaginación, la respuesta celular de un organismo materno a la cartera de pedidos de nutrientes de la placenta, con el fin de cubrir las necesidades del nuevo ser en desarrollo.

Se la transcribimos íntegramente para ustedes.

Estimada Placenta:

Con fecha de hoy, acabamos de dar salida a su encargo.

La mercancía se hará llegar en los plazos estipulados, con productos de primera calidad, comprometiéndonos a llevar de vuelta todos los desechos.

Paso a detallar el envío, así como su cronología:

  • Suministro constante de agua que alcanzará su máximo de 3,5 litros cada hora, en la semana 33 de gestación.
  • Aporte continuo de 20-30 ml de oxígeno por minuto, así como extracción “ipso facto” de todos los residuos gaseosos, como dióxido y monóxido de carbono.
  • La glucosa, principal fuente de energía del feto, se enviará regularmente incrementándose su flujo a medida que el crecimiento fetal se acelere. El aporte para que se haga una idea será más o menos de 150 g al día de glucosa en el tercer trimestre.
  • Las grasas, serán administradas en cantidades suficientes teniendo en cuenta la elevada demanda de ácidos grasos y otros precursores lipídicos por el feto. Las células del organismo materno somos muy conscientes de la importancia del almacenamiento de grasas en el ser humano en ciernes, ya que una disminución en sus niveles puede dar lugar a una interrupción en el desarrollo del sistema nervioso así como de la formación de las membranas lipídicas celulares.
  • El aporte de aminoácidos irá “in crescendo” a medida que progresa el embarazo, garantizándose el suministro en las 24-28 semanas de gestación de 3-3,5 g/kg de los mismos. Somos conscientes de que los aminoácidos constituyen un importante nutriente fetal, además de constituir el sustrato para el desarrollo de todas las estructuras embrionarias, por lo que un aporte insuficiente puede dar lugar a un retraso en el crecimiento del nuevo ser, así como una mayor incidencia de alteraciones neurológicas e infecciosas.
  • El ácido fólico necesario para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina será canalizado de forma ininterrumpida sobre todo en los tres primeros meses del proceso gestacional para la formación óptima del tubo neural.
  • Las hormonas tiroideas serán enviadas en mayor cantidad en el primer trimestre del embarazo, decreciendo a medida que el tiroides fetal empieza a producir las citadas hormonas, circunstancia que es significativa en la semana 20 de gestación. Nuestro interés en el envío de estas hormonas es máximo ya que por nada del mundo queremos ser responsables de una alteración en el desarrollo cerebral.
  • El aporte de calcio por su parte se irá incrementando de forma gradual, alcanzando su culmen en el tercer trimestre.
  • El hierro y el zinc se les enviarán diligentemente, ya que sabemos que el feto tiene avidez de ambos minerales y paulatinamente va creando un fondo de reserva de los mismos sobre todo en el tercer trimestre.
  • Las defensas en forma de anticuerpos del tipo de la inmunoglobulina G (IgG), se harán llegar a partir de la 12ª semana aumentando progresivamente su flujo con el fin de prevenir enfermedades infecciosas varias (como viruela, sarampión, etc.). La mayor tasa de transferencia tendrá lugar a partir de la 34ª semana.
  • Nos comprometemos a renovar continuamente el líquido amniótico para que el desarrollo del futuro bebé se haga en las mejores condiciones. Para ponerle un ejemplo durante el tercer trimestre de embarazo lo sustituiremos por completo cada 3 horas, y en el último mes la tasa de intercambio del líquido puede llegar a 500 ml/hora.

telebebe

Apreciada Placenta, como detalle de la casa le aportaremos las materias primas necesarias para que usted pueda sintetizar sus propias hormonas: Progesterona, gonadotropina coriónica humana (HCG) y el lactógeno placentario humano.

Le advertimos que los siguientes productos que se detallan a continuación comprometen el desarrollo fetal por lo que nosotros no los servimos. Existen madres que por diversas circunstancias pueden hacerlo con las consecuencias que esto conlleva:

  • Estreptomicina y tetraciclina, dos antibióticos potencialmente peligrosos para el embrión. El primero produce sordera y el segundo interfiere con la formación del esmalte dentario.
  • Antagonistas del ácido fólico como por ejemplo la aminopterina, un antineoplásico que produce hidrocefalia, labio leporino, hipoplasia de la mandíbula, etc.
  • Hormonas androgénicas, ya que pueden producir masculinización del aparato genital femenino.
  • Medicamentos tranquilizantes como el antidepresivo imipramina que produce deformaciones de extremidades.
  • Alcohol, dependiendo de la cantidad consumida puede llegar a producir retraso mental, malformaciones cardíacas, hipoplasia facial y retraso del crecimiento, dando lugar en conjunto a lo que se denomina síndrome alcohólico fetal.
  • Vitamina A, generalmente administrada en preparados para el tratamiento del acné, puede producir alteraciones en el timo, corazón y anomalías faciales.
  • Anticoagulantes como la warfarina que pueden llegar a ocasionar embriopatías como hipoplasia nasal.
  • Algunos antihipertensivos como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina pueden producir retardo del crecimiento y muerte fetal.
  • Antitiroideos como yoduro o propiltiouracilo que producen bocio e hipotiroidismo fetal.
  • Drogas sociales, como por ejemplo las anfetaminas que producen fisuras en la cavidad bucal además de anomalías cardiovasculares.

Como despedida, mis mayores deseos de que culminemos bien esta nueva aventura que emprendemos juntos.

Un saludo


Bibliografía:
  1. Embriología médica con orientación clínica. Langman, 8ª edición. T.W, Sadler. Editorial médica Panamericana.
  2. Embriología humana y biología del desarrollo. Bruce M. Carlson. 5ª edición. Elsevier.

Mª Jesús

Programadas para matar

Nuestro sistema inmunitario está compuesto por efectivos celulares muy sofisticados que conforman una compleja red, con funciones muy bien definidas. Su misión es la de salvaguardar la integridad de nuestro organismo.

Este sistema de defensa constituye una protección altamente eficaz contra agentes extraños potencialmente peligrosos, como bacterias, virus, parásitos, hongos, toxinas e incluso células cancerígenas.

Esta barrera defensiva la componen auténticas tropas de asalto y ataque, que vigilan y destruyen microorganismos que acceden furtivamente al organismo.

Lo sorprendente es que dentro de nuestras filas inmunológicas haya además efectivos altamente especializados, encargados de escrutar la apariencia y el comportamiento de ¡nuestras propias células! Auténticos guardianes celulares con licencia para matar, atentos en todo momento a cualquier señal que les advierta de alguna anomalía en su entorno. Son las “Natural Killers” (NK) o Células naturales asesinas, espectaculares francotiradoras encargadas de aniquilar con sus potentes armas biológicas, células propias del organismo que no hayan pasado satisfactoriamente su inspección.

El equipo de investigación de este blog tuvo acceso a uno de los seminarios que impartió una de estas singulares células de defensa en la base inmunológica del timo. Se lo transcribimos para ustedes en su totalidad, para que conozcan en primera persona a una “Célula Natural Asesina”:

Soldado NK

Todos nosotros debemos tener muy claro que estamos en una guerra sin fin, una guerra por nuestra supervivencia y perpetuación como especie.

Han surgido nuevos adversarios y otros viejos han reaparecido por lo que nuestra preparación es indispensable para la conservación y el buen estado de nuestro organismo.

Tenemos que evitar la invasión y la propagación de los microorganismos extraños como sea, aunque ello nos lleve al genocidio o a nuestro propio suicidio.

La supervivencia del organismo prima sobre nuestros intereses. El egoísmo celular no tiene cabida.

Contamos en nuestro organismo con numerosos y potentes efectivos de defensa, que rondan el billón de células inmunitarias y cerca de 100 trillones de anticuerpos.

Yo, concretamente, pertenezco a la estirpe de los linfocitos y provengo de un linaje de largo abolengo. Me origino en la médula ósea y patrullo de forma ininterrumpida por hígado, bazo, intestino, útero, tejidos linfoides y como no, en el torrente sanguíneo.

Mis congéneres y yo, somos células con gran envergadura, de mayor tamaño que el resto de los linfocitos y suponemos de un 5 – 10% de los linfocitos totales.

Célula KillerMi trabajo es patrullar sin descanso, en busca de alguna señal que me alerte de que una de nuestras células está invadida por agentes microbianos (virus o bacterias intracelulares) o que presenten una proliferación autónoma.

Si una célula cae en la desgracia de ser infectada o presenta indicios de degeneración neoplásica, me encargo de acribillarla literalmente con mis armas, para posteriormente activar su apoptosis (muerte celular programada), al tiempo que mando mensajes a las otras células de defensa por medio de las citocinas (moléculas proteicas que juegan el papel de mediadores informativos) para que se pongan alerta ante cualquier avistamiento similar.

Una vez acabada mi tarea, no hay tiempo para sentimentalismos, repongo la carga de mis gránulos en donde llevo mis armas letales (perforinas, granzimas y factor de necrosis tumoral) y no miro atrás.

NK

Matar es mi labor, por eso me llaman célula natural killer.

Soy capaz de discriminar de forma muy precisa entre células potencialmente peligrosas y células saludables gracias a los sensibles y sofisticados receptores que poseo.

Mi misión es comprobar, gracias a estos receptores, que todas las células corporales lleven su molécula identificativa o HLA. Esta identificación o HLA (Antígeno Leucocitario Humano) está presente en todas las células del organismo. Si no muestran el HLA o está alterado (típico de la presencia de parásitos intracelulares) empieza mi ofensiva.

Mecanismo NK

Mis gránulos armamentísticos se sitúan entre el núcleo y la membrana para en cuestión de minutos, liberarse entre el espacio que delimitan las dos células.

Grandes ráfagas de perforinas dejan como un colador la célula sospechosa, dando lugar a su necrosis por osmólisis. El impacto de estas auténticas balas moleculares abren poros en la superficie de la célula, permitiendo la entrada de gran cantidad de agua e iones en el interior de la misma, inflándola como un globo hasta que explota.

La segunda fase de mi ofensiva, la llevan a cabo mis granzimas, sofisticadas moléculas que activan en la incauta célula su interruptor de la muerte. Las granzimas son capaces de inducir la apoptosis o “muerte celular programada” .

El trabajo restante se lo dejo a otras componentes del sistema inmunitario encargados de culminar la jugada y limpiar la zona de restos celulares.

Participo día a día en muchas misiones, tanto de control como de ataque, ya que constituyo la primera línea defensiva frente a virus, parásitos y bacterias. Me pueden ver en acción en diversos procesos como infecciones, cáncer, transplante de órganos e incluso en el embarazo. Se darán cuenta de lo difíciles que se pondrían las cosas para el organismo si existe una bajada en mis niveles y se podrán imaginar asimismo, la cantidad de aplicaciones que puedo tener en terapias dirigidas contra procesos infecciosos y tumorales.

De todas formas, yo no soy ni la más esencial ni la más importante célula de defensa; para que la reacción inmunitaria sea eficaz tiene que haber una colaboración sincronizada entre los distintos grupos de células que constituyen nuestros sistema defensivo. Todos en el organismo somos importantes, aunque sea a mi a quien corresponde hacer el trabajo sucio, por eso a manera de despedida hago mía la frase de Philip Massinger (1583-1640):

“La muerte tiene miles de puertas para dejar salir a la vida”.

Gracias por su atención.

Mª Jesús

Sindicatos grasos

Últimamente existe un descontento general entre el conjunto de trabajadores que integran el grupo de regulación alimentaria de nuestro organismo. Este blog se hace eco de sus protestas y les presta su espacio para hacer llegar a todo el público en general, el motivo de su disgusto, así como sus exigencias:

Equipo adipo2

¡Todas las células grasas, hormonas, péptidos y demás sustancias que intervienen en el control del apetito reivindicamos que se nos escuche!

¡Protestamos porque la comida se ha convertido en el eje de eventos, celebraciones y descargas emocionales, cuando es únicamente nuestro combustible!

¡Protestamos por la calidad de los nutrientes que recibimos, teniendo amplia disponibilidad de productos buenos y nutritivos, nuestra dieta diaria es repetitiva, hipercalórica y la mayoría de las veces descompensada nutricionalmente!

¡Protestamos porque se les hace oídos sordos a nuestras señales, especialmente a las de saciedad! Se come hasta el límite, creyendo que de esta forma, la satisfacción será mayor.

¡Protestamos porque se considera el tejido graso un mero depósito energético, feo, engorroso y pesado! ¡Es hora de reivindicar sus funciones! La grasa segrega moléculas que regulan el peso corporal, sustancias que intervienen en el sistema inmune, en el control de la función vascular e incluso en la función reproductora.

¡Protestamos porque no nos movemos! ¡Necesitamos actividad, necesitamos que nuestros músculos se contraigan y se movilicen los nutrientes!

¡Protestamos porque la evolución humana nos enseñó a economizar y sólo oímos quejas de que ahorramos demasiado!

¡Protestamos porque se intenta destruir la grasa con aparatos mecánicos o con sustancias de dudosa procedencia! ¡Si no la quieren no la produzcan!

¡Protestamos porque necesitamos agua, simplemente agua!

¡Protestamos por el ritmo frenético y estresante que dispara todos las respuestas al estrés, dando lugar a sobresaltos y adaptaciones en el organismo para intentar recuperar de nuevo el equilibrio hormonal!

¡Protestamos porque estamos hartos de dietas salvajes y de largos ayunos! ¿Es que no se dan cuenta de que nuestro incremento de peso no apareció de la noche a la mañana?

¡Protestamos porque no tenemos previsión de futuro! Tomamos medidas más sensatas, cuando caemos enfermos que cuando estamos sanos.

¡Protestamos porque se ceba a los descendientes! Es antinatural y antievolucionista provocar que los hijos vivan menos que sus padres.

Es hora de que recapaciten y tomen conciencia de que realmente tienen un problema. Les recordamos que nuestro organismo ya cuenta con células grasas o adipocitos desde el quinto mes de vida fetal llegando a ser más de cinco billones en la edad adulta. Si fuéramos tan perjudiciales, la evolución ya nos iría dejando atrás.

Mª Jesús

Pd.- Entrada con motivo del    European Obesity Day Logo.