El Ácido Úrico a juicio

Hoy en nuestro blog, nos encontramos en un salón de Justicia muy especial donde va a tener lugar el juicio contra el Ácido Úrico.

Shhh!… Comienza la vista:

Juez: Este tribunal se encuentra hoy reunido para decidir la culpabilidad o la inocencia del acusado aquí presente. Los delitos imputados al señor Ácido úrico son los de causar trastornos metabólicos, daños articulares y cálculos renales en el cuerpo humano. El fiscal del organismo comenzará la ronda de preguntas y por su parte, el acusado por voluntad propia, asumirá su defensa. Se da comienzo a la sesión tomando la palabra el fiscal. Le recordamos al acusado que todo lo que diga se encuentra bajo juramento.

Fiscal: Señor Ácido úrico, cuéntenos un poco para ponernos en antecedentes cuáles son sus orígenes.

Ácido úrico: Básicamente se puede decir que soy un producto de la degradación celular y solo 1/3 de mis valores proceden de la dieta.

acido_urico

Fiscal: ¿A qué degradación celular se refiere?

Ácido úrico: Todos los días se mueren células del organismo y yo soy el producto final del catabolismo de las bases púricas (adenina y guanina) que constituyen sus ácidos nucleicos, DNA y RNA (moléculas encargadas del almacenamiento y transmisión de información genética).

dna

Fiscal: Entonces nos podrá explicar el acusado por qué siendo una simple molécula de desecho es capaz de ocasionar tantos daños. ¿No será que se resiste a salir del organismo y toma represalias contra él por no asignarle ninguna función?

Ácido úrico: Protesto señoría.

Juez: Se acepta la protesta. Señor fiscal, absténgase de especulaciones personales.

Fiscal: De acuerdo, señoría. Replanteo mi pregunta: ¿Por qué en ciertas ocasiones aparecen elevados sus valores en sangre?

Ácido úrico: Sólo existen dos opciones para que se eleven mis valores sanguíneos: Aumento en mi producción y descenso en mi eliminación renal. Mis valores en sangre aumentan por un incremento del recambio celular como ocurre en neoplasias, enfermedad de Paget, psoriasis, infecciones, ayuno prolongado y anemias hemolíticas; por una mayor ingesta de purinas dietéticas o por una menor eliminación de las mismas, siendo esta última la causa más común. En condiciones normales, mis niveles en sangre deben mantenerse con cifras inferiores a 7 mg/dl en varones y 6 mg/dl en mujeres. Con valores superiores se considera hiperuricemia.

Fiscal: ¿No me negará que sus valores elevados están asociados a patologías como enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, hipertensión arterial, enfermedad renal y muchas más?

Ácido úrico: El hecho de que esté siempre en el lugar del crimen no quiere decir que sea el asesino. Se me atribuyen efectos oxidantes, porque cuando me sintetizo se forman radicales libres, moléculas altamente reactivas y muy dañinas si se encuentran en cantidades excesivas. Estos radicales libres solo son nocivos, como dije en cantidades excesivas, en concentraciones normales los radicales libres se utilizan como mensajeros en la señalización y regulación de las funciones celulares. Además para su información, les diré que existe una extensa literatura científica que avala mi fuerte potencia antioxidante, protegiendo al organismo contra ciertas enfermedades como artritis reumatoide y enfermedades de hígado, riñón, corazón, etc.

Fiscal: Se le acusa de producir gota, una enfermedad donde sus concentraciones elevadas cristalizan de forma salvaje en los tejidos, dañando articulaciones, produciendo nódulos subcutáneos y cálculos renales. ¿Qué responde a esto señor Ácido úrico?

Ácido úrico: No existe relación directa entre la gota y mis niveles en sangre elevados. Aproximadamente, sólo un 20% de personas con hiperuricemia desarrollan gota. La idea de que los ataques de gota son producidos por una hiperuricemia mantenida es falsa. Los ataques de gota se presentan cuando suben o bajan bruscamente mis concentraciones en sangre, en personas que lo tienen elevado. Las causas más frecuentes de esas grandes oscilaciones en mis valores son las comidas copiosas, cambios bruscos de peso, alcohol (sobre todo la cerveza) e incluso fármacos, como el ácido nicotínico, el etambutol, la ciclosporina y los diuréticos.

Fiscal: Las pruebas apuntan a que sus moléculas se ceban de forma violenta con el riñón, produciéndole cálculos renales sospechosamente transparentes a las radiografías, lo que nos lleva a pensar que es un auténtico artista del engaño y camuflaje.

Ácido úrico: Muy malo no debo ser, cuando el riñón me reabsorbe, es decir, aprovecha siempre una parte de mi que se iba a excretar. Todos los días me filtro totalmente en el riñón, pero solo se elimina por orina un 6-12% de mi concentración, el resto retorna al circuito sanguíneo. El problema está en que si llego a la orina y esta se encuentra con un pH muy ácido, entonces cristalizo. Esto es debido a que soy un ácido débil con una constante de disociación de 5,35. ¡La cristalización se puede dar, señores del jurado, aunque mis valores en sangre no se encuentren elevados! Cuando cristalizo los cálculos son radiotransparentes, pero no soy el único agente que precipita así, de hecho existen fármacos como indinavir, triamtereno, sulfamidas o aciclovir que pueden formar cálculos radiotransparentes.

Fiscal: Señor Ácido úrico, como nos explica entonces que sus valores no se incrementen en animales bajo ninguna circunstancia.

Ácido úrico: Para su información, señor fiscal, que por lo que veo no se ha documentado lo suficiente sobre el caso, le diré que eso es debido a la falta de una enzima hepática en humanos. Esta enzima llamada uricasa, está presente en animales, excepto en simios y me transforma a mí en alantoína, una molécula mucho más soluble en orina y que no da problemas de cristalización.

Fiscal: Se ha encontrado una relación entre la obesidad y sus valores en sangre elevados, ¿tiene algo que decir al respecto?

Ácido úrico: Yo no tengo nada que ver con la patogenia de la obesidad, se podría decir que soy una víctima tanto del aumento como de la disminución de peso. Una prueba evidente a mi favor es que en períodos de hambruna como en el caso de guerras, mis valores en sangre no suelen llegar a niveles patológicos. La obesidad aumenta mis valores por un incremento de alimentos ricos en purinas y por una disminución de mi excreción a nivel renal. A mayor incremento de peso mayores probabilidades de que se aumenten mis valores en sangre. También es cierto que al adelgazar se revierte esta relación, pero solo si la pérdida de peso es lenta y gradual. Un incremento de los cuerpos cetónicos derivados de la grasa metabolizada en ayuno o dietas demasiado restrictivas aumentan mis valores en sangre.

Fiscal: No tengo más preguntas señoría.

Juez: Señor Ácido Úrico, ¿tiene algo más que comentar?

Ácido úrico: No señoría.

Juez: Se da por finalizada la vista y los miembros del jurado pueden retirarse a deliberar.

Bueno, ¿cuál es vuestro veredicto?

Mª Jesús


Bibliografía:

  1. Uric acid: ¿antioxidant or pro-oxidant? Its relationship with arterial hypertension   Dariel Díaz Arce, Francisco Cabada Pérez
  2. Uric acid and its capability to be a risk factor for vascular disease or not (Trabajo de revisión)   Lic. Manuel Álvarez Prats, Lic. María Eugenia Triana Mantilla
  3. Hiperuricemia y gota: el papel de la dieta   Bonifacio Álvarez-Lario y J. L. Alonso-Valdivielso.Nutr Hosp. 2014;29(4):760-770 ISSN 0212-1611 • CODEN NUHOEQ S.V.R. 318

 

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La Placenta: Mensajería rápida de nutrientes

El embarazo es una situación fisiológica en la que tienen lugar múltiples ajustes metabólicos con el fin de cubrir el suministro constante de nutrientes que demanda el nuevo ser en crecimiento.

Entre ambos, madre y feto se encuentra la placenta, un órgano provisional formado por tejidos embrionarios y maternos. La placenta será en todo momento la intermediaria que procesa y supervisa todas las demandas metabólicas fetales, dándoles cobertura, gracias al suministro materno de sustratos.

Este blog interceptó, gracias a sus métodos criptográficos de avanzada imaginación, la respuesta celular de un organismo materno a la cartera de pedidos de nutrientes de la placenta, con el fin de cubrir las necesidades del nuevo ser en desarrollo.

Se la transcribimos íntegramente para ustedes.

Estimada Placenta:

Con fecha de hoy, acabamos de dar salida a su encargo.

La mercancía se hará llegar en los plazos estipulados, con productos de primera calidad, comprometiéndonos a llevar de vuelta todos los desechos.

Paso a detallar el envío, así como su cronología:

  • Suministro constante de agua que alcanzará su máximo de 3,5 litros cada hora, en la semana 33 de gestación.
  • Aporte continuo de 20-30 ml de oxígeno por minuto, así como extracción “ipso facto” de todos los residuos gaseosos, como dióxido y monóxido de carbono.
  • La glucosa, principal fuente de energía del feto, se enviará regularmente incrementándose su flujo a medida que el crecimiento fetal se acelere. El aporte para que se haga una idea será más o menos de 150 g al día de glucosa en el tercer trimestre.
  • Las grasas, serán administradas en cantidades suficientes teniendo en cuenta la elevada demanda de ácidos grasos y otros precursores lipídicos por el feto. Las células del organismo materno somos muy conscientes de la importancia del almacenamiento de grasas en el ser humano en ciernes, ya que una disminución en sus niveles puede dar lugar a una interrupción en el desarrollo del sistema nervioso así como de la formación de las membranas lipídicas celulares.
  • El aporte de aminoácidos irá “in crescendo” a medida que progresa el embarazo, garantizándose el suministro en las 24-28 semanas de gestación de 3-3,5 g/kg de los mismos. Somos conscientes de que los aminoácidos constituyen un importante nutriente fetal, además de constituir el sustrato para el desarrollo de todas las estructuras embrionarias, por lo que un aporte insuficiente puede dar lugar a un retraso en el crecimiento del nuevo ser, así como una mayor incidencia de alteraciones neurológicas e infecciosas.
  • El ácido fólico necesario para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina será canalizado de forma ininterrumpida sobre todo en los tres primeros meses del proceso gestacional para la formación óptima del tubo neural.
  • Las hormonas tiroideas serán enviadas en mayor cantidad en el primer trimestre del embarazo, decreciendo a medida que el tiroides fetal empieza a producir las citadas hormonas, circunstancia que es significativa en la semana 20 de gestación. Nuestro interés en el envío de estas hormonas es máximo ya que por nada del mundo queremos ser responsables de una alteración en el desarrollo cerebral.
  • El aporte de calcio por su parte se irá incrementando de forma gradual, alcanzando su culmen en el tercer trimestre.
  • El hierro y el zinc se les enviarán diligentemente, ya que sabemos que el feto tiene avidez de ambos minerales y paulatinamente va creando un fondo de reserva de los mismos sobre todo en el tercer trimestre.
  • Las defensas en forma de anticuerpos del tipo de la inmunoglobulina G (IgG), se harán llegar a partir de la 12ª semana aumentando progresivamente su flujo con el fin de prevenir enfermedades infecciosas varias (como viruela, sarampión, etc.). La mayor tasa de transferencia tendrá lugar a partir de la 34ª semana.
  • Nos comprometemos a renovar continuamente el líquido amniótico para que el desarrollo del futuro bebé se haga en las mejores condiciones. Para ponerle un ejemplo durante el tercer trimestre de embarazo lo sustituiremos por completo cada 3 horas, y en el último mes la tasa de intercambio del líquido puede llegar a 500 ml/hora.

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Apreciada Placenta, como detalle de la casa le aportaremos las materias primas necesarias para que usted pueda sintetizar sus propias hormonas: Progesterona, gonadotropina coriónica humana (HCG) y el lactógeno placentario humano.

Le advertimos que los siguientes productos que se detallan a continuación comprometen el desarrollo fetal por lo que nosotros no los servimos. Existen madres que por diversas circunstancias pueden hacerlo con las consecuencias que esto conlleva:

  • Estreptomicina y tetraciclina, dos antibióticos potencialmente peligrosos para el embrión. El primero produce sordera y el segundo interfiere con la formación del esmalte dentario.
  • Antagonistas del ácido fólico como por ejemplo la aminopterina, un antineoplásico que produce hidrocefalia, labio leporino, hipoplasia de la mandíbula, etc.
  • Hormonas androgénicas, ya que pueden producir masculinización del aparato genital femenino.
  • Medicamentos tranquilizantes como el antidepresivo imipramina que produce deformaciones de extremidades.
  • Alcohol, dependiendo de la cantidad consumida puede llegar a producir retraso mental, malformaciones cardíacas, hipoplasia facial y retraso del crecimiento, dando lugar en conjunto a lo que se denomina síndrome alcohólico fetal.
  • Vitamina A, generalmente administrada en preparados para el tratamiento del acné, puede producir alteraciones en el timo, corazón y anomalías faciales.
  • Anticoagulantes como la warfarina que pueden llegar a ocasionar embriopatías como hipoplasia nasal.
  • Algunos antihipertensivos como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina pueden producir retardo del crecimiento y muerte fetal.
  • Antitiroideos como yoduro o propiltiouracilo que producen bocio e hipotiroidismo fetal.
  • Drogas sociales, como por ejemplo las anfetaminas que producen fisuras en la cavidad bucal además de anomalías cardiovasculares.

Como despedida, mis mayores deseos de que culminemos bien esta nueva aventura que emprendemos juntos.

Un saludo


Bibliografía:
  1. Embriología médica con orientación clínica. Langman, 8ª edición. T.W, Sadler. Editorial médica Panamericana.
  2. Embriología humana y biología del desarrollo. Bruce M. Carlson. 5ª edición. Elsevier.

Mª Jesús

Programadas para matar

Nuestro sistema inmunitario está compuesto por efectivos celulares muy sofisticados que conforman una compleja red, con funciones muy bien definidas. Su misión es la de salvaguardar la integridad de nuestro organismo.

Este sistema de defensa constituye una protección altamente eficaz contra agentes extraños potencialmente peligrosos, como bacterias, virus, parásitos, hongos, toxinas e incluso células cancerígenas.

Esta barrera defensiva la componen auténticas tropas de asalto y ataque, que vigilan y destruyen microorganismos que acceden furtivamente al organismo.

Lo sorprendente es que dentro de nuestras filas inmunológicas haya además efectivos altamente especializados, encargados de escrutar la apariencia y el comportamiento de ¡nuestras propias células! Auténticos guardianes celulares con licencia para matar, atentos en todo momento a cualquier señal que les advierta de alguna anomalía en su entorno. Son las “Natural Killers” (NK) o Células naturales asesinas, espectaculares francotiradoras encargadas de aniquilar con sus potentes armas biológicas, células propias del organismo que no hayan pasado satisfactoriamente su inspección.

El equipo de investigación de este blog tuvo acceso a uno de los seminarios que impartió una de estas singulares células de defensa en la base inmunológica del timo. Se lo transcribimos para ustedes en su totalidad, para que conozcan en primera persona a una “Célula Natural Asesina”:

Soldado NK

Todos nosotros debemos tener muy claro que estamos en una guerra sin fin, una guerra por nuestra supervivencia y perpetuación como especie.

Han surgido nuevos adversarios y otros viejos han reaparecido por lo que nuestra preparación es indispensable para la conservación y el buen estado de nuestro organismo.

Tenemos que evitar la invasión y la propagación de los microorganismos extraños como sea, aunque ello nos lleve al genocidio o a nuestro propio suicidio.

La supervivencia del organismo prima sobre nuestros intereses. El egoísmo celular no tiene cabida.

Contamos en nuestro organismo con numerosos y potentes efectivos de defensa, que rondan el billón de células inmunitarias y cerca de 100 trillones de anticuerpos.

Yo, concretamente, pertenezco a la estirpe de los linfocitos y provengo de un linaje de largo abolengo. Me origino en la médula ósea y patrullo de forma ininterrumpida por hígado, bazo, intestino, útero, tejidos linfoides y como no, en el torrente sanguíneo.

Mis congéneres y yo, somos células con gran envergadura, de mayor tamaño que el resto de los linfocitos y suponemos de un 5 – 10% de los linfocitos totales.

Célula KillerMi trabajo es patrullar sin descanso, en busca de alguna señal que me alerte de que una de nuestras células está invadida por agentes microbianos (virus o bacterias intracelulares) o que presenten una proliferación autónoma.

Si una célula cae en la desgracia de ser infectada o presenta indicios de degeneración neoplásica, me encargo de acribillarla literalmente con mis armas, para posteriormente activar su apoptosis (muerte celular programada), al tiempo que mando mensajes a las otras células de defensa por medio de las citocinas (moléculas proteicas que juegan el papel de mediadores informativos) para que se pongan alerta ante cualquier avistamiento similar.

Una vez acabada mi tarea, no hay tiempo para sentimentalismos, repongo la carga de mis gránulos en donde llevo mis armas letales (perforinas, granzimas y factor de necrosis tumoral) y no miro atrás.

NK

Matar es mi labor, por eso me llaman célula natural killer.

Soy capaz de discriminar de forma muy precisa entre células potencialmente peligrosas y células saludables gracias a los sensibles y sofisticados receptores que poseo.

Mi misión es comprobar, gracias a estos receptores, que todas las células corporales lleven su molécula identificativa o HLA. Esta identificación o HLA (Antígeno Leucocitario Humano) está presente en todas las células del organismo. Si no muestran el HLA o está alterado (típico de la presencia de parásitos intracelulares) empieza mi ofensiva.

Mecanismo NK

Mis gránulos armamentísticos se sitúan entre el núcleo y la membrana para en cuestión de minutos, liberarse entre el espacio que delimitan las dos células.

Grandes ráfagas de perforinas dejan como un colador la célula sospechosa, dando lugar a su necrosis por osmólisis. El impacto de estas auténticas balas moleculares abren poros en la superficie de la célula, permitiendo la entrada de gran cantidad de agua e iones en el interior de la misma, inflándola como un globo hasta que explota.

La segunda fase de mi ofensiva, la llevan a cabo mis granzimas, sofisticadas moléculas que activan en la incauta célula su interruptor de la muerte. Las granzimas son capaces de inducir la apoptosis o “muerte celular programada” .

El trabajo restante se lo dejo a otras componentes del sistema inmunitario encargados de culminar la jugada y limpiar la zona de restos celulares.

Participo día a día en muchas misiones, tanto de control como de ataque, ya que constituyo la primera línea defensiva frente a virus, parásitos y bacterias. Me pueden ver en acción en diversos procesos como infecciones, cáncer, transplante de órganos e incluso en el embarazo. Se darán cuenta de lo difíciles que se pondrían las cosas para el organismo si existe una bajada en mis niveles y se podrán imaginar asimismo, la cantidad de aplicaciones que puedo tener en terapias dirigidas contra procesos infecciosos y tumorales.

De todas formas, yo no soy ni la más esencial ni la más importante célula de defensa; para que la reacción inmunitaria sea eficaz tiene que haber una colaboración sincronizada entre los distintos grupos de células que constituyen nuestros sistema defensivo. Todos en el organismo somos importantes, aunque sea a mi a quien corresponde hacer el trabajo sucio, por eso a manera de despedida hago mía la frase de Philip Massinger (1583-1640):

“La muerte tiene miles de puertas para dejar salir a la vida”.

Gracias por su atención.

Mª Jesús